¿Qué es y para que sirve el MSM (metilsulfonilmetano)?

El metilsulfonilmetano (MSM) es una forma orgánica de azufre que aparece en  la naturaleza en todos los organismos vivos biológicamente activos. Es obtenido de las aguas de los océanos siendo un polvo cristalino, inodoro y blanco, altamente soluble en agua caliente y en solventes orgánicos. Su concentraicón mínima debe ser mantenida en el cuerpo para preservar la estructura y función normales, recordando que las bajas concentraciones de MSM pueden causar fatiga, depresión, estrés físico y mental, así como una serie de enfermedades degenerativas.
Además del calcio y del fósforo, el azufre es el tercer más importante mineral en el cuerpo humano.
La deficiencia de azufre biológico puede resultar en un menor funcionamiento de las células, tejidos y órganos en el cuerpo.
En general, usado como suplemento inclusive con la coindritina y la glucosamina, el MSM ayuda a mejorar la movilidad y normal funcionamiento de las articulaciones, por lo tanto es un nutriente seguro y compatible con los tratamientos usados tradicionalmente para ayudar a combatir la artritis y la
osteoartritis ya que actúa como antiinflamatorio y posibilita al cuerpo recuperar las células y las estructuras de tejido dañadas.
Efecto sinergético
El MSM aumenta la acción de muchas vitaminas y otros nutrientes, entre ellos vitamina C, coenzima Q 10, todas las vitaminas del complejo B, vitaminas A, D y E, aminoácidos, selenio, calcio, magnesio y muchos otros.
El MSM mejora la captación de esos nutrientes y prolonga la vida de ellos.
Efecto antioxidante
El MSM es un potente antioxidante, capaz de conectarse e inativar radicales libres.
El hígado produce radicales libres durante la quiebra de sustancias nocivas y el sistema inmunológico del organismo usa esos radicales libres para matar a los virus y bacterias; sin embargo la superproducción de radicales libres puede ser perjudicial a la salud, y es ahí que entra la acción del MSM, combatiendo los radicales libres “extras” que el cuerpo produce.
Efecto desintoxicante
El MSM es conocido por disolver muchos compuestos orgánicos e inorgánicos y reacciona con toxinas, inativándolas y promoviendo la excreción de ellas.
Además, el MSM aumenta la permeabilidad de la membrana de la célula, haciendo más fácil la entrada de nutrientes en la célula; aumenta drásticamente la habilidad de la célula en excretar productos sin utilidad para el organismo.

Cómo tratar el dolor en pacientes con hemofilia

Una revisión sobre los posibles tratamientos  para el dolor musculoesquelético en pacientes que sufren hemofilia.

El dolor musculoesquelético es una manifestación frecuente que sufren los pacientes con hemofilia debido a episodios hemorrágicos. Su tratamiento es esencial para la calidad de vida, pero en ocasiones es inadecuado para muchos pacientes con hemofilia. Solo un 36 por ciento de los pacientes adultos es tratado con analgésicos; la inyección intravenosa de FVIII/FIX se usa principalmente para disminuir el dolor, seguida en frecuencia por el uso de AINEs. Sin embargo, en casi el 30 por ciento de los pacientes, el dolor continúa después de la aplicación de FVIII/IX.

Una revisión realizada recientemente acerca de las opciones de tratamiento de dolor musculoesquelético agudo y crónico  en pacientes con hemofilia  llegó a las siguientes conclusiones:

  • En la hemartrosis aguda, cuando se produce una hemorragia en una articulación, el tratamiento del dolor debe continuar hasta su desaparición total e incluye el tratamiento hematológico, el descanso de la articulación afectada, la crioterapia, la aspiración articular y la medicación analgésica (paracetamol en dolor leve, metamizol para dolor más intenso y opioides blandos como la codeína o el tramadol).
  • En el caso de dolor intolerable se suele utilizar clorhidrato de morfina mediante infusión continua o una bomba de analgesia controlada por el paciente (PCA). La dosis se determina de acuerdo a la edad, el estado mental y el grado de observación del cuadro. Los bloqueos epidurales que utilizan bupivacaína y fentanilo también pueden ser muy eficaces.
  • En cuanto al dolor crónico musculoesquelético secundario a la artropatía hemofílica (degeneración articular) existen tres estrategias principales para aliviarlo: tratamiento farmacológico, medicina física y rehabilitación e inyecciones intraarticulares.
    • Tatamiento farmacológico. Los AINEs (ibuprofeno, diclofenaco, celecoxib, robecoxib) son mejores que el paracetamol. Las ventajas del tramadol/paracetamol y opioides son escasas.
    • Medicina física y rehabilitación: no hay suficiente evidencia de que una ortesis tenga un efecto favorable adicional en comparación con el tratamiento farmacológico aislado. El ejercicio curativo basado en suelo y el ejercicio en agua tienen, como mínimo, un pequeño beneficio a corto plazo. El ultrasonido puede ser útil, aunque la evidencia es insuficiente y la eficacia de la electroestimulación transcutánea (TENS) para mitigar el dolor no ha sido probada. El tratamiento de estimulación eléctrica puede proporcionar mejoras notables.
    • Con respecto a las inyecciones intraarticulares, la viscosuplementación parece ser un método útil para el alivio del dolor en el corto plazo (meses). Se ha demostrado las ventajas a corto plazo (semanas) de los corticosteroides intraarticulares en el tratamiento del dolor articular.

 

Referencia:

  1. Carlos Rodriguez-Merchan. Treatment of musculo-skeletal pain in haemophilia, Blood reviews.  September 18, 2017